“...y a tratar por un instante de recorrer con mucho placer, un camino paralelo.
Limpiarse.
Ser de otro modo, y tener otra mirada. Aunque sea por un rato. Aunque sea difícil, entre tanta invasión bárbara.
Con Bulnes, creamos un parque para todos aquellos que aún creen que los parques existen, porque los vivimos todos los días. Conocemos sus juegos, y a través de ellos polulamos descifrando emociones, propias y ajenas.
Recorremos cada parada dejando palabras para construir una gran reflexión, que tarda pero que ya llega. Lleno de luz externa e interna, despojando de sombras al niño, al menos por ese instante y guiándolo a contraestrella.
Y al final de una jornada repleta de sabores mezclados, llegar, sin miedo, como un muelle que trepa para unirse al sol, a una despedida tranquila, pero no eterna.... solo tranquila...”